La motivación extrínseca

La motivación extrínseca nace de incentivos ambientales y consecuencias de un comportamiento como dinero, alabanza, atención, privilegios, becas, trofeos o planes de incentivos. En lugar de realizar una actividad por las satisfacciones inherentes a la misma, se realiza para obtener una consecuencia o un incentivo independiente de la actividad misma.

Los incentivos son eventos ambientales que atraen o alejan a una persona de una determinada acción. Los incentivos siempre preceden al comportamiento y crean en la persona la expectativa de que llegarán más tarde consecuencias deseadas (o no). Las consecuencias son siempre posteriores al comportamiento y, dependiendo de su naturaleza, incrementan o decrecen la persistencia del comportamiento.

Las personas aprendemos a operar efectivamente en le ambiente que nos rodea y comenzamos comportamientos que producen consecuencias atractivas a la vez que aprendemos a abandonar y/o no comenzar comportamientos que conllevan consecuencias adversas.