Cognición social (2):Esquemas mentales y accesibilidad

  • Esquema de personas: son convicciones que nos creamos sobre otras personas, sus rasgos y sus metas. Por ejemplo, tendemos a creer que las personas introvertidas son tranquilas, tímidas y retraídas.
  • Esquema de sí mismo: recuerdos, inferencias e información sobre nosotros mismos.
  • Esquema de rol: comportamientos esperados de personas en ocupaciones determinadas o posiciones sociales determinadas.esquemas-mentales
  • Esquema de evento: guiones que nos construimos para situaciones conocidas y que nos ayudan a prepararnos para una secuencia de eventos determinada. Por ejemplo, acudir a clase.
  • Esquema de contenido libre: normas utilizadas para procesar información.

Estos esquemas se desarrollan temprano y podemos llegar incluso a modificar nuestra percepción de los eventos para mantenerlos.

Existen factores sutiles que pueden incrementar la accesibilidad de ciertas palabras o conceptos que influyen en nuestro comportamiento. Para demostrarlo, se realizó un experimento en el cual los participantes debían identificar palabras sexistas o no sexistas sobre mujeres en unas listas. Las palabras sexistas incluían términos como nena o playboy y las no sexistas términos como madre o hermana.  Después, creyendo que participaban en otro experimento, estos mismos participantes entrevistaban a una mujer y calificaban sus competencias. El resultado fue que aquellos que estuvieron expuestos a palabras sexistas calificaron a la mujer como menos competente que aquellos que vieron la lista no sexista.

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Cognición social. Errores (1)

Se entiende por cognición social la capacidad de seleccionar, interpretar y utilizar la información para conocer el mundo social que nos rodea. Para tomar decisiones a este nivel, con frecuencia confiamos en un pensamiento automático a un nivel inconsciente. No es intencional, no cuesta esfuerzo y se basa en heurísticas (es decir, reglas o estrategias para encontrar una solución eficiente a un problema) que nos ahorran tiempo pero que nos pueden llevar a ideas erróneas, como por ejemplo, cuando tomamos decisiones basándonos en la intuición. En ese caso, confiamos en nuestro instinto en lugar de basarnos en información más objetiva. Otro ejemplo lo presenta la toma de decisiones mediante la heurística de disponibilidad, que consiste en hacerse un juicio basado en la facilidad de traer un recuerdo o evento a la mente. Cuanto más accesible y vivo el recuerdo, más probabilidades de veracidad le otorgamos. Sin embargo, en la sociedad moderna, con la sobre-exposición a los medios de comunicación, esta heurística puede fallar. Igualmente, los esquemas mentales que utilizamos para organizar la información influyen en nuestras decisiones. Los estereotipos serían un ejemplo de esquemas mentales. Veremos algunos de los esquemas mentales más frecuentes en el siguiente post.