Motivar a los otros

La persona motivada por un tercero, generalmente reacciona pasiva, agresiva o constructivamente. El objetivo de las interacciones entre el motivador y la persona a motivar enseñan a esta última a resolver su problema:

-La pasividad de la falta de motivación y la incapacidad aprendida.

-La agresividad negativa de la resistencia obstinada cuando otros intentan dar forma o controlar sus pensamientos y/o comportamientos.

-El esfuerzo cooperativo y constructivo para aprender nuevas maneras de pensar, de sentir y de comportarse para mejorar la situación de la persona.

El objetivo es que, a través de una relación de cooperación, la persona supere su pasividad y resistencia y se establezca una relación de cooperación que permita a la persona resolver su problema de motivación desarrollando nuevas habilidades y emprendiendo acciones nuevas.

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¿Cómo sabemos que una persona está motivada?

La motivación es privada y no se puede observar. Para inferir la motivación en otra persona es necesario observar las manifestaciones del comportamiento motivado. Por ejemplo, podemos determinar si alguien está hambriento por la velocidad a la que come.

También podemos inferir la motivación de una persona fijándonos en los antecedentes que han dado lugar a estados de motivación. Los comportamientos expresan la presencia, intensidad y calidad de la motivación: la atención, el esfuerzo, la latencia, la persistencia, la probabilidad de respuesta, las expresiones faciales y corporales. El compromiso, la inversión personal en una actividad nos puede indicar el grado de motivación de una persona.

Asimismo, la activación de ciertas zonas del cerebro y la producción y liberación de sustancias químicas como por ejemplo hormonas o neurotransmisores, son el fundamento biológico de la motivación y de la emoción.

Un último método para conocer la motivación es preguntar a las personas.


La motivación

La teoría de la motivación intenta explicar qué da la energía (la fuerza y la persistencia) y la dirección (que es el propósito, meta o resultado perseguido) al comportamiento. Los procesos que confieren energía y dirigen el comportamiento pueden ser experiencias internas, como necesidades, emociones o cogniciones, o eventos externos, como circunstancias medioambientales, culturales o sociales (por ejemplo, dinero o ser halagado) que atraen o repelen a un individuo para tomar un determinado camino. Los motivos internos, un poco más en detalle, serían:

Necesidades: condiciones en el individuo que son esenciales y necesarias para el mantenimiento de la vida, el crecimiento y el bienestar. Las necesidades generan en el cuerpo deseos que motivan los comportamientos necesarios para mantener la vida.

Cogniciones: son eventos mentales como pensamientos, creencias, expectativas y la idea que se tiene de uno mismo. Las fuentes de motivación cognitiva giran en torno a la manera en la que pensamos las personas.

Emociones: son fenómenos de corta duración de naturaleza subjetiva, psicológica, funcional y expresiva. Organizan e interrelacionan cuatro aspectos de la experiencia: los sentimientos, la preparación fisiológica para reaccionar, la función a realizar y la expresión a comunicar.


Diferencias entre humor y emoción

El humor existe como un estado positivo o negativo que queda fuera de nuestra atención consciente. De hecho, suele darse la paradoja de que, si alguien nos comenta algo sobre nuestro buen humor, generalmente el comentario representa el principio del fin de ese estado positivo. El estado positivo es un estado general de sentirse bien y lo pueden desencadenar cosas tan sencillas como pasear un día de sol, recibir buenas noticias o escuchar música.

Cuando nos sentimos bien tenemos más posibilidades de ayudar a los otros, de expresar aceptación por los otros, tomar riesgos, resolver problemas de forma creativa, etc. El buen humor influencia los procesos cognitivos y influye en el contenido de la memoria de trabajo a corto plazo, sesgando en qué se piensa y qué recuerdos y expectativas se recuerdan.

El humor es sutil. Influye sobre el conocimiento y en qué piensa la persona, pero no afecta ni a la atención ni al comportamiento, al contrario que las emociones. Las emociones nacen de situaciones de la vida importantes y del significado que estas situaciones tienen para nuestro bienestar. Sin embargo, el humor nace de procesos mentales todavía no bien definidos.


¿Qué son las emociones?

Las emociones son multidimensionales. Por un lado, son sentimientos subjetivos porque nos hacen sentirnos de una manera determinada (por ejemplo, enfadados, contentos, etc.). Por otro lado, son reacciones biológicas para movilizar energía en el cuerpo y responder a las situaciones a las que se enfrenta el cuerpo. Además, tienen un propósito o finalidad. Por ejemplo: la ira crea una motivación para hacer algo que quizás de otro modo no haríamos. Por ejemplo, protestar por una injusticia. Por último, las emociones son también fenómenos sociales, puesto que cada una de ellas transmite señales faciales, corporales y vocales determinadas que comunican a los otros la calidad e intensidad de nuestras emociones. Por todo esto es difícil definir qué es una emoción, porque cada una de esas cuatro dimensiones simplemente acentúa una de las facetas de la emoción.

Las emociones afectan a la persona completamente:Las emociones son_

  • El sentimiento es una experiencia subjetiva, enraizada en los procesos cognitivos.
  • La reacción corporal se debe a la activación neuronal, que incluye la actividad de sistemas hormonales y otros para preparar el cuerpo para la acción a emprender.
  • El propósito es reaccionar ante un circunstancia determinada.
  • La comunicación no verbal cumple con un aspecto comunicativo.

Por lo tanto, se puede decir que la emoción es la construcción psicológica que une y coordina esos cuatro aspectos de la experiencia en una reacción a un elemento desencadenante para que el individuo se adapte con éxito al mismo, y en un sentido general, a las circunstancias de la vida.