Desindividuación

El principal propulsor de esta teoría es Philip Zimbardo, quien postula que el individuo en un grupo tiene menos probabilidades de seguir las reglas normales de comportamiento, en parte porque devienen anónimos y el sentido de responsabilidad se difumina. Además, la autoconsciencia del individuo se relaja. El anonimato se acentúa en situaciones en las que los integrantes del grupo llevan uniformes o pintan o cubren sus rostros. Para probar sus teorías, Zimbardo realizó un estudio, conocido como el estudio de la prisión de Stanford, que confirmó su desarrollo teórico de la desindividuación. En el mismo, 24 participantes encarnaron los papeles de guardias y prisioneros en una réplica de prisión acondicionada en la Universidad de Stanford. 12 de los participantes se vistieron como guardias de la prisión, con gafas de sol y uniforme y los otros 12 como prisioneros. Zimbardo notó que los participantes en el papel de guardias se comportaban de modo abusivo y que los jóvenes que tomaron el rol de prisioneros, aunque al principio se rebelaban, no tardaron en mostrar comportamientos pasivos e incluso depresivos. El experimento, programado para durar 2 semanas, se suspendió a los 6 días por comportamientos extremos de los participantes. Si te interesa, puedes leer más sobre este polémico experimento aquí: https://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_la_c%C3%A1rcel_de_Stanford

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Las relaciones intergrupales

El primer sociólogo que intentó explicar el comportamiento de los individuos en una multitud fue el francés Gustav Le Bon (1896). Le Bon asoció tres rasgos a la multitud:

  • Anonimato: el individuo en una multitud deviene anónimo y se siente menos responsable de sus acciones.
  • Sugestibilidad: dado que las restricciones sociales de los individuos se relajan en una multitud, son más susceptibles de ser sugestionados.
  • Contagio: las acciones irracionales se contagian a otros miembros del grupo.

Para el francés esto ayudaba a explicar la agresividad en los grupos: un individuo relaja sus restricciones sociales, muestra un comportamiento agresivo que otros miembros del grupo siguen. Para Le Bon la multitud era una masa violenta, impulsiva, sugestiva y emocional a la que era necesario controlar y aprender a gestionar.

Sin embargo, sociólogos más modernos como Sherif (1936), Asch (1952) o Zimbardo (1969) sostienen que tanto los grupos sociales como las multitudes tienen características que no se pueden comprender estudiando a los individuos. Zimbardo desarrolló la teoría de la desindividuación, que ahonda en la idea de que las personas en un grupo grande se convierten en anónimas y sienten una reducción de las responsabilidades individuales.