Actitudes y comportamiento

Existen cuatro factores que influyen en la relación entre actitudes y comportamientos y que repercuten en las posibilidades de predicción de comportamientos:

  • Fuerza: la fuerza de las actitudes probablemente pueda predecir el comportamiento de la persona porque son muy importantes para el individuo, ya que se forman con la experiencia directa.
  • Accesibilidad: cuanto más accesible la actitud en la mente de la persona, más probabilidad de que esta afecte al comportamiento. Las situaciones que rodean al individuo pueden influir en la accesibilidad y por lo tanto, a su vez, ser importantes a la hora de incidir en el comportamiento.
  • Especificidad: cuanto más específica la actitud, más influencia tendrá en el comportamiento.
  • Normas sociales: las normas implícitas y explícitas de valores y actitudes contribuyen al desarrollo de comportamientos de un grupo específico.

Además, varias teorías que intentan explicar la relación entre actitud y comportamiento:

  • Teoría del comportamiento planeado (Ajzen y Fishbein 1977): el comportamiento está causado por el control percibido del mismo, además de las actitudes, intuiciones y normas subjetivas.
  • Modelo voluntad (Gibbons y Gerald 1995): teoría que describe el papel de prototipos en la voluntad de una persona de mostrar un comportamiento determinado en una situación dada.
  • Modelo trans-teorético (Prochaska 1977):el cambio en el comportamiento es frito de una sucesión de etapas: pre-contemplación (todavía no se está listo para cambiar en el futuro cercano), contemplación (está preparado para el cambio), preparación, acción y mantenimiento (no volver al comportamiento anterior).

Actitudes

Las actitudes son evaluaciones positivas y negativas de personas (por ejemplo, no me gusta tu vecino), objetos (por ejemplo, mi postre favorito es tarta de chocolate), eventos (por ejemplo, mi fiesta favorita es Pascua) e ideas (por ejemplo, apoyo el desarrollo de energías renovables). Como vemos en los ejemplos, las actitudes incluyen tres componentes diferentes: afecto, cognición y tendencia de comportamiento. Es por este último que se han investigado mucho, ya que algunos autores consideraron que las actitudes podían actuar como predictores de nuestro comportamiento. Sin embargo, las investigaciones descubrieron que a veces puede ocurrir lo contrario, que un cambio en nuestro comportamiento conlleve un cambio de actitud.

Las actitudes se forman rápido y sin que realmente seamos conscientes de ello. Se pueden desarrollar a partir de la información que recibimos de nuestro entorno social. Los niños, por ejemplo, desarrollaran sus actitudes iniciales a partir de las actitudes que observen en los padres y en otros modelos. También pueden desarrollarse a partir del condicionamiento (ver siguiente post).