Agresión: factores socio-psicológicos

  • Teoría de la frustración-agresión: según esta teoría, la frustración siempre produce deseos a los individuos de comportarse agresivamente y la agresión es causada únicamente por esa frustración. Cuando esa frustración no puede dirigirse hacia la fuente que la causa, se dirige hacia otros objetivos, sean amigos, familiares o animales. Una de las fuentes de frustración puede ser por ejemplo la injusticia percibida en una situación de privación relativa, que puede producir en el individuo sentimientos de frustración. Sin embargo, esta teoría ha sido criticada puesto que la frustración no desemboca solamente en un sentimiento de agresión, sino que también puede llevar a otros sentimientos, como la decepción o la tristeza, e incluso a estados como la depresión. Por lo tanto, la agresión es solo una de las múltiples respuestas que puede generar la frustración y no todos los comportamientos agresivos tiene su origen en la frustración.
  • Teoría cognitiva neo-asociativa: cualquier evento que lleva a un efecto negativo (el calor, el dolor, los olores o sonidos desagradables, etc.) puede desencadenar una respuesta agresiva del individuo.
  • Teoría de la transferencia del estímulo: la agresión estaría influenciada por la intensidad del estímulo y el tipo de emoción producido por el mismo.
  • Teoría del aprendizaje social: desarrollada por Bandura en 1973 según la cual los comportamientos, incluso el agresivo, se aprenden siguiendo un método de castigos y recompensas desde que somos niños.
  • Modelo general de agresión: tanto particularidades individuales como factores circunstanciales o estímulos fisiológicos llevan a pensamientos y sentimientos relacionados con la agresión.
Advertisements

Agresión: genética y hormonas

Estudios genéticos realizados demuestran que hay personas más predispuestas que otras a desarrollar comportamientos agresivos, pero los resultados no son lo suficientemente concluyentes como para descartar factores medioambientales. En casi todas las sociedades los hombres son más agresivos que las mujeres. Este hecho intenta explicarse a partir de la hormona testosterona. Con frecuencia, las personas con altos niveles de testosterona responden con mayor firmeza a provocaciones y amenazas. Altas cantidades de testosterona influyen también en la paciencia e irritabilidad del individuo, lo que puede conducir a la agresión además de causar tensión y frustración. Así, las personas más agresivas tendrían unos niveles de testosterona más elevados que las personas menos agresivas. Otras investigaciones señalan al neurotransmisor serotonina como un factor a tener en cuenta al evaluar el desarrollo de comportamientos agresivos.

Se ha observado que los hombres son más proclives a las agresiones físicas que las mujeres, solo algo más tendentes que las mujeres a agresiones verbales y sin duda muestran tasas menores que las mujeres en agresiones relacionales (comportamientos que tienen como objetivo interrumpir relaciones). Por lo tanto, en general, los hombres suelen comenzar agresiones que causan un daño físico o dolor y las mujeres  se inclinan más a iniciar agresiones que se traducen en un daño psicológico o moral.


Agresión: definición y teorías

En general, se utiliza el término agresión para calificar un comportamiento que daña a otro/s, ese daño infringido es intencional y no accidental y además la víctima del daño hubiera querido evitarlo. Se puede diferenciar entre:

agresión emocional: agresión realizada simplemente para causar un daño. Por ejemplo, una pelea entre hinchas de fútbol.

agresión instrumental: aquella que se causa a otro para conseguir unos fines o algo de valor. Por ejemplo, dinero o atención.

Hay dos teorías principales que intentan explicar el origen de la agresión en el ser humano:

Freud pensaba que el deseo inconsciente de morir en el ser humano podía ser canalizado hacia adentro, lo cual daría lugar a comportamientos auto-destructivos, o hacia afuera, lo que generaría la agresión a otros. Freud consideraba que esta energía, este deseo de la muerte, se iba acumulando hasta que se liberaba, en un proceso que él denominó catarsis.

Konrad Lorenz desarrolló su teoría del instinto de agresión a partir de sus estudios del comportamiento animal. Para el, la agresión era un comportamiento natural, motivado por el instinto, puesto que sólo los animales agresivos pueden asegurar la supervivencia de sus crías.


Los grupos y los dilemas sociales

Un dilema social es una situación en la que si todos los individuos hacen elecciones egoístas, el resultado es el peor posible para todo el grupo y viceversa.

El dilema del recurso común: cada persona puede hacerse con tanto como quiera de ese recurso, pero si todos los integrantes del grupo lo hacen, el recurso se agotará. Es un dilema de actualidad puesto que todos los recursos del planeta (agua, tierra, petróleo…) son limitados.

El dilema del bien público: cada persona debe decidir con cuanto contribuirá a un fondo común que no existirá a menos que los integrantes del grupo contribuyan. Si un número de personas suficiente contribuye, el recurso estará disponible para todos, incluso para aquellos que no han contribuido. Pero, si no contribuyen suficientes personas, el fondo puede desaparecer por completo. Este es, por ejemplo, el caso de los bancos de sangre de donantes.

El dilema del prisionero: una situación que lleva a elegir a dos personas entre cooperar o competir. Normalmente en un grupo, una persona obtiene mejores resultados si compite con un socio si este socio coopera. Por ejemplo, dos ladrones son detenidos y separados. Si uno confiesa y el otro no, el que confiesa queda libre y al otro le condenan a 10 años, y viceversa. Si ninguno dice nada, ambos se enfrentaran a una pequeña pena de prisión. El dilema del prisionero describe una situación en la que la mejor solución para cada persona conlleva la peor solución para la otra y la mejor opción de una persona depende de la opción escogida por la otra.

Se puede influir en estos dilemas:

-regulando el uso de recursos.

-iniciando comunicaciones abiertas en el grupo.

-activando motivos altruistas entre los miembros del grupo.

-creando grupos pequeños y conectados.

-creando consecuencias para la competición.


Teorías sobre liderazgo de grupos

Hay tres teorías que intentan explicar qué determina que un líder sea bueno:

  1. Modelo de la gran persona: el líder cuenta con unos rasgos específicos de personalidad, como pueden ser inteligencia, extroversión o carisma.
  2. Líderes transaccionales y líderes transformacionales:los líderes transaccionales recompensan los comportamientos deseados y actúan cuando hay problemas. Los líderes transformacionales fomentan la confianza entre los miembros del grupo, trabajan la identificación de los miembros con el grupo, busca nuevas opciones para resolver problemas y generalmente obtiene mejores resultados que los líderes transaccionales porque consiguen construir una motivación intrínseca dentro del grupo.
  3. Modelo de contingencia: hay una coincidencia entre los rasgos característicos del líder y las exigencias de una situación determinada. Así, hay personas orientadas a la ejecución de una tarea que obtienen buenos resultados manteniendo a otros centrados en su trabajo, organizando proyectos y consiguiendo resultados, y hay personas orientadas a la gente, a la construcción de un buen ambiente de trabajo para facilitar el trabajo en grupo.

Procesos grupales que afectan a la toma de decisiones

Polarización grupal: las tendencias iniciales se van volviendo más extremas después de su discusión en grupo. Esto puede llevar a un grupo a tomar decisiones más arriesgadas que aquellas decididas por un individuo en solitario (se denomina “giro arriesgado”). También influyen en la polarización grupal la presentación durante la discusión de argumentos más persuasivos que los considerados inicialmente y que intensifican la opinión hacia el extremo.

Pensamiento grupal: es un estilo de toma de decisiones grupales caracterizado por una tendencia excesiva entre los miembros del grupo para obtener consenso y unanimidad en lugar de tomar la mejor decisión posible para el grupo. Los grupos en los que aparece se caracterizan por sobrestimar la moralidad e invulnerabilidad del grupo, ignorar opiniones diferentes y presionar para alcanzar la uniformidad.

Tanto la polarización como el pensamiento grupal pueden evitarse, por ejemplo,  fomentando las contribuciones de los miembros del grupo y formando los grupos de la manera más diversa posible.


Efectos del grupo en el individuo

Efecto de mera presencia y facilitación social: la teoría de la mera presencia sostiene que la presencia de otros nos da energía. La teoría de la facilitación social explica que las personas realizan mejor una tarea en presencia de otros que en solitario.  Otros investigadores creen sin embargo que desarrollamos una tarea mejor en grupo por aprensión a ser evaluados por otros. Otros incluso piensan que el desempeño puede ser menor en grupo puesto que nos encontramos ante el dilema de prestar atención a la tarea o a los otros individuos (teoría de la distracción).soloogrupo

En grupo podemos encontrarnos tentados a reducir nuestra contribución si no vamos a ser directamente responsables de nuestra actuación y otros trabajan en la misma tarea (teoría de la holgazanería social). Igualmente, puede darse el efecto contrario, denominado compensación social. La teoría del efecto colectivo explica que la motivación de las personas participantes depende de si piensan que su esfuerzo será identificado, si el esfuerzo individual marcará una diferencia para que el grupo alcance el éxito y si el resultado del esfuerzo será positivo.

Por último, la cohesión grupal, es decir, el espíritu de equipo y la solidaridad entre los miembros del grupo, influye en el desempeño de tareas del grupo. Grupos con alta cohesión obtienen mejores resultados que grupos menos cohesionados.