Sistema nervioso central y periférico

El sistema nervioso central lo componen el cerebro, al que hemos dedicado 5 o 6 de los posts previos, y la columna vertebral, que transmite los mensajes del cerebro al resto del cuerpo. También controla por si misma algunos movimientos simples, como por ejemplo los movimientos reflejos, controlados por tres tipos de neuronas: las neuronas aferentes o sensoriales, que transmiten información desde el perímetro del cuerpo al sistema nervioso central, las neuronas eferentes o motoras, que transmiten la información del sistema nervioso a los músculos y glándulas, y las interneuronas, que llevan mensajes entre las neuronas eferentes y aferentes.

El sistema nervioso periférico lo forman neuronas con axones largos y dendritas y se divide en el área somática y el área automática. Ambas conectan sirven de conductor entre el sistema nervioso central y los órganos sensoriales, músculos, glándulas…

El área somática está especializada en el control de movimientos voluntarios y la transmisión de información desde y hacia los órganos sensoriales.

El área automática controla las funciones corporales que nos mantienen con vida: funcionamiento del corazón, arterias, pulmones y otros órganos que funcionan sin que seamos conscientes de ello. En el área automática hay dos secciones:simpaticoyparasimp

  • sistema simpático: prepara el cuerpo para responder ante situaciones de peligro, activando todos los recursos del organismo para responder a la amenaza o huir (denominada reacción de lucha o huida).
  • sistema parasimpático: se encarga de calmar el organismo una vez que la amenaza ha pasado.
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El cerebro: los hemisferios

Tenemos dos hemisferios cerebrales y cada uno de ellos se encarga de controlar el lado opuesto del cuerpo. Así, el hemisferio derecho controla el lado izquierdo y el hemisferio izquierdo el lado derecho del cuerpo. Sin embargo, no funcionan exactamente del mismo modo. Estudiando personas con afasia los investigadores se dieron cuenta de que estos problemas surgían a raíz de lesiones en el hemisferio izquierdo del cerebro, mientras que lesiones en el hemisferio derecho ocasionaban menos problemas en la habilidad de producir el lenguaje. De estas hemisferiosinvestigaciones se desprende que el hemisferio izquierdo está especializado en las capacidades verbales (lenguaje, lectura, razonamiento) y el derecho en capacidades no verbales (relaciones espaciales, reconocimiento de patrones y dibujo, música, expresión emocional). Esta especialización de funciones empieza a edades muy tempranas puesto que, por ejemplo, el balbuceo de un bebé supone ya el funcionamiento del hemisferio izquierdo para producir sonidos.

Igualmente, los hemisferios se diferencian en el modo de procesar la información que reciben. Mientras que el izquierdo funciona procesando la información de modo secuencial, el derecho funciona de un modo global.


Áreas motora, sensorial y asociativa del cerebro

El área motora está localizada en el lóbulo frontal y es responsable del movimiento voluntario del cuerpo. Cada parte de este área está asociada a una parte concreta del cuerpo, de modo que si aplicásemos una pequeña corriente eléctrica en un área dada, se produciría un movimiento involuntario de la parte del cuerpo asociada a esta. Lo movimientos más precisos y complejos, como las expresiones faciales, ocupan una zona más amplia dentro de este área que movimientos más automáticos como, por ejemplo, el hecho de flexionar las pierna.

El área sensorial se divide en tres regiones: una dedicada a sensaciones corporales ( área somatosensorial, que recibe estímulos relacionados con el tacto), otra dedicada a sensaciones visuales (en el lóbulo occipital) y la última a sensaciones auditivas (localizada en el lóbulo temporal). Igual que en el área motora, cada parte de corteza cerebral está asociada a la percepción en una parte determinada del cuerpo.

El área asociativa se encarga de funciones más complejas, como el lenguaje, la memoria, elbrocaywernicke pensar. Son áreas que no están relacionadas con la percepción de sensaciones ni con la ejecución de movimientos. Si esas zonas sufren daños, el comportamiento de la persona afectada puede cambiar completamente, como sucedió a Phineas Gage, o puede sufrir daños como la apraxia, la incapacidad de realizar movimientos, o afasia, sea de Broca (una lesión en esta zona del cerebro puede conllevar dificultades para hablar) o de Wernicke (igualmente, una lesión puede provocar que el lenguaje de la persona afectada sea incongruente).

 


El cerebro: el sistema límbico

El sistema límbico controla funciones básicas relacionadas con las emociones y el instinto de preservación. Se han llevado a cabo experimentos de estimulación eléctrica de este área del cerebro y el resultado de esta experiencia es extremadamente agradable. El sistema cumple también importantes funciones en el aprendizaje y la memoria.

Es una estructura que  compartimos con otros mamíferos. Está formado sistemalimbicoentre otras estructuras por el tálamo, hipotálamo, hipocampo y amígdala cerebral. Daños en este sistema pueden producir alteraciones extremas en el comportamiento.

 


El cerebro: el paleoencéfalo

Compartimos esta estructura con otras especies animales y tiene diversas partes, entre ellas:

La médula, que regula funciones como la respiración o los latidos del corazón. El puente troncoencefálico contiene nervios que se encargan de transmitir información motora a los músculos y las dos partes del cuerpo. El cerebelo regula el sueño, el equilibrio y desempeña algunas actividades intelectuales.

La formación reticular, en el tallo del cerebro, se ocupa de regular los tallocerebralciclos circadianos. Algunos estudios apuntan a la posibilidad de que las personas que sufren de síndrome de fatiga crónica tengan algún tipo de lesión en esta parte del cerebro.

El tálamo actúa como receptor de información de los sentidos y la transmite a otras partes del cerebro. También discrimina entre informaciones recibidas de otros puntos del cerebro para ser transmitidas al cerebelo y a la médula.

Por último, el hipotálamo se ocupa de mantener la temperatura del cuerpo constante y supervisa la cantidad de nutrientes almacenados en las células. Regula comportamientos tan importantes para la supervivencia como la alimentación.