Actitudes (3)

El modelado es un tipo de aprendizaje de comportamiento en el que una persona está influenciada por las actitudes y comportamientos que observa en otras personas. En 1967 Bandura realizó un experimento con niños que tenían miedo a los perros. A estos niños les mostró otros niños interactuando con perros durante 20 minutos al día. Después de solo 4 días, más de la mitad de los niños con miedo querían jugar con el perro.

La influencia de los medios de comunicación en el desarrollo de comportamientos es una de los argumentos que se esgrimen, por ejemplo, para afirmar que los anuncios de comida rápida y dulces contribuyen a la obesidad infantil. Debido a la misma lógica, se han prohibido en EE.UU. elementos en medios de comunicación que pueden fomentar actitudes negativas, por ejemplo fumar en una película. Por último, a veces se incluyen personajes en programas de gran audiencia con unas características determinadas (por ejemplo, el nuevo personaje de Barrio Sésamo, Julia, que presenta rasgos asociados al autismo) con la esperanza de que ayuden a los espectadores a formar actitudes positivas hacia el grupo de personas que responden a los rasgos del personaje (en el caso del ejemplo, personas diagnosticadas con autismo).


Actitudes (2)

Las actitudes también pueden formarse por asociación entre un objeto o persona y un evento agradable. Este tipo de aprendizaje se denomina condicionamiento clásico. El condicionamiento clásico fue descubierto por Pavlov cuando estudiaba el sistema digestivo en perros. Observó que, después de presentar la comida precedida del sonido de un timbre a los perros, estos empezaban a salivar al oír el timbre, sonido que habían asociado a la comida. Es decir, un estímulo neutro (timbre) asociado repetidamente con un estímulo que genera una respuesta concreta (salivación), con el tiempo el estímulo neutro despierta esa respuesta por sí mismo. Por ejemplo, si tu nuevo vecino tiene la misma raza de perro que tuviste en la infancia, es posible que asocies los buenos recuerdos de tu perro a tu vecino y que desarrolles una actitud positiva hacia él por ese simple motivo.

Las actitudes pueden condicionarse con la mera exposición repetida a un estímulo. ¿A Meraexpoquién no le ha ocurrido que la primera vez que escucha una canción no le gusta y a base de oírla repetidas veces cada vez le gusta más? Es un ejemplo de efecto de mera exposición.

Igualmente, las actitudes pueden cambiarse o reforzarse con persuasión subliminal, un tipo de persuasión a nivel inconsciente que sucede al presentar estímulos con rapidez.

Además, las actitudes pueden modificarse utilizando el condicionamiento operante, que es aquel en el que se premia el aprendizaje del comportamiento deseado y así el comportamiento ignorado (no deseado) disminuye.