Teoría de la inferencia correspondiente

Esta es la segunda teoría que intenta explicar cómo funciona la percepción social y fue desarrollada por Jones y Davis. De acuerdo con la misma, inferimos si un comportamiento dado está causado por la disposición interna de la persona o por las circunstancias que la rodean teniendo en cuenta varios factores relacionados con la acción en cuestión. La teoría propone que hay tres elementos que influyen en hasta qué punto se atribuye el comportamiento a la persona y no a la situación:

  1. ¿La persona puede elegir el comportamiento? Si sabes que la persona fue forzada a realizar determinado comportamiento es razonable pensar que la acción se debe a la situación y no a la persona. Tener conocimiento de los efectos de la acción por el actor y tener la capacidad de conseguir el efecto deseado son dos precondiciones para la atribución de intención. Igualmente, la intención es una precondición para realizar inferencias sobre la motivación del actor.
  2. ¿El comportamiento es el esperado según el rol social o las circunstancias? Realizaremos una atribución cuando el comportamiento que no es requerido y no es el esperado socialmente en una situación determinada.
  3. ¿Cuáles son los efectos buscados o las consecuencias del comportamiento de la persona? Si el comportamiento produce un efecto determinado, se ve qué motiva a la persona para comportarse de ese modo. Si la acción conlleva varios efectos positivos, es más complicado hacer una inferencia para descubrir la motivación de tal comportamiento.
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