Percepción en 3D

Las imágenes proyectadas en la retina son 2D, sin embargo, percibimos el mundo exterior en 3D, una capacidad denominada percepción de la profundidad, debida sobre todo al hecho de tener dos ojos ligeramente separados. Es esa distancia la que hace que las imágenes en las retinas sean ligeramente diferentes (disparidad binocular). El cerebro integra esas dos imágenes en una y al mismo tiempo reconoce las diferencias entre ellas y las utiliza para estimar la distancia entre el objeto y nosotros mismos.

En algunos casos ciertas pistas o señales nos permiten obtener un sentido de profundidad y distancia. Pueden ser monoculares o binoculares.

Monoculares:

Interposición: un objeto más cercano bloquea la vista de otro más lejano.

Sombreado: las sombras se ven en las partes más alejadas de los objetos.

Perspectiva aérea: un objeto lejano aparecerá borroso o menos nítido que imágenes de objetos más cercanos.

Tamaño relativo: cuanto más lejano está el objeto, más pequeño aparece en la retina y viceversa.

Altura relativa: dónde se percibe un objeto en relación con el horizonte.

Tamaño familiar: percepción marcada por experiencias previas con el mismo objeto.

Perspectiva lineal: las líneas paralelas en perspectiva lineal cuanto más lejanas, mayor es su convergencia, hasta encontrarse en el “punto de fuga”.

Gradiente de textura: combina el tamaño relativo y la perspectiva lineal. Parece que el objeto lejano es liso y el cercano aparece con detalles.

Paralaje de movimiento: cuando el observador se mueve, los objetos a diferentes distancias de este se mueven en direcciones diferentes y a velocidades diferentes. Estas diferencias pueden servir como pistas para conocer la distancia relativa de los objetos.

Binoculares:

Visión estereoscópica: habilidad de extraer información sobre profundidad de la visión binocular.

Disparidad binocular.

Convergencia y divergencia: resultado de los movimientos musculares del ojo para percibir imágenes.

Hogarth-satire-on-false-pespective-1753  Sátira sobre la falsa perspectiva, Hogarth, 1754


Constancia perceptual

Si nuestra percepción del mundo exterior se formase a partir de las imágenes que recibimos a través de los ojos, el mundo seria un caos. Sin embargo, nuestra percepción es bastante constante: las personas tienen el mismo tamaño aunque los veamos desde diferentes distancias y ángulos. Un papel blanco sigue siendo blanco independientemente de la cantidad de luz que recibe. Esto es lo que se denomina constancia perceptual: los objetos físicos se perciben como constantes y sin variaciones a pesar de los cambios en su apariencia o en el medio físico.

Hay cuatro constancias visuales diferentes:

  1. Constancia de tamaño:la percepción del tamaño no depende solo del objeto que observamos, sino también del entorno en el que se encuentra, de los objetos que lo rodean y de las distancias absolutas y relativas. La constancia del tamaño se ayuda de la distancia y profundidad y de la dinámica del funcionamiento de los ojos. Sin embargo, a veces puede engañarnos, como en el caso de la luna llena cercana al horizonte, donde la percibimos mas grande y mas cerca debido a que el paisaje produce un efecto de distancia engañoso. Al contrario, cuando esta en lo alto del cielo la percibimos sola y pequeña ya que no intentamos compensar la distancia hasta nosotros.
  2. Constancia de forma: no importan las variaciones en su orientación. Compensamos los cambios también con la distancia, la profundidad y el contexto.
  3. Constancia de brillantez: percibimos la luz reflejada por un objeto independientemente de la cantidad de luz recibida en la superficie de dicho objeto.
  4. Constancia de color: percibimos el color de forma homogénea independientemente de los cambios en las condiciones lumínicas.

La organización perceptual

El reconocimiento de patrones es una teoría que sugiere que percibimos una forma, patrón, objeto o escena a través de la reacción de neuronas específicas a los elementos individuales que componen el estímulo. Según esta teoría, desgajamos el estímulo en las partes que lo componen y entonces las comparamos con la información almacenada en la memoria. Cuando encontramos una coincidencia, identificamos el estímulo. Esta teoría implica la existencia de neuronas individuales en el cerebro sensibles a configuraciones espaciales concretas, como ángulos, curvas, formas y bordes.

¿La percepción está basada en la consideración de las partes del componente del estímulo o se basa principalmente en la percepción del estímulo en conjunto? La respuesta se halla en el procesamiento descendente y el procesamiento ascendente. Procesamiento descendente: la percepción es guiada por el conocimiento, la experiencia, expectativas, motivaciones.

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Como ves, la letra B y el número 13 están compuestos por los mismos trazos. Es el contexto, las expectativas, las que hacen que identifiquemos un número o una letra.

Procesamiento ascendente: la percepción consiste en reconocer y procesar la información de componentes individuales de un estímulo y llegar a la percepción del estímulo completo. Para ello, es importante el contexto en el que se percibe el estímulo.

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Si la percepción se basase sobre todo en desgajar un estímulo hasta llegar a sus componentes más básicos, entender el texto anterior no sería posible. Ambos procesos ocurren al mismo tiempo e interactúan para que percibamos el mundo que nos rodea. El procesamiento ascendente nos permite procesar las características básicas del estímulo, mientras que el procesamiento descendente nos permite relacionar lo percibido con nuestra experiencia.


Aplicación de leyes Gestalt en las artes plásticas

Arquitectura:

Semejanza y proximidad: La Pedrera, Gaudi semejanzagaudi

Cerramiento: Centro cultural Jean Marie Tjibaou

cerramientopiano

Diseño de páginas web

Ilusiones ópticas

Los principios o leyes de la Gestalt también se aplican a la percepción de estímulos por otros sentidos, como el oído. Por ejemplo, una sinfonía está compuesta por varias partes que percibimos como relacionadas y que nos permiten reconocer esa melodía que solo existe cuando sus notas se suceden en una misma consciencia y con intervalos de tiempo entre cada nota no demasiado largos (proximidad).