Principios o leyes de la Gestalt (2)

  • Principio o ley de continuidad: percibimos elementos continuos aunque estén interrumpidos entre sí cuando muestran un patrón o dirección:

continuidad

  • Principio o ley de la experiencia: en algunas circunstancias categorizamos los estímulos visuales de acuerdo a experiencias pasadas.
  • Principio o ley de inclusividad: tendemos a homogeneizar la figura y el fondo, lo cual puede provocar desconcierto puesto que la configuración de la imagen trata de obstaculizar que el fondo sea percibido. Formulado por Edgar Rubin en 1915 a partir de sus experimentos. Seguro que su jarrón os resulta familiar:

rubin

  • Principio o ley de Prägnanz (término alemán que equivale a “buena forma”): Este principio condensa todos los demás. Tendemos a percibir objetos agrupadamente si forman un patrón que es regular, simple y ordenado. Implica que eliminamos la complejidad y lo desconocido para percibir algo más simple y que tiene sentido para nuestra mente. ¿Ves el dálmata?:

pragnanz

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Principios o leyes de la Gestalt (1)

  • Principio o ley de proximidad: agrupamos elementos basándonos en la distancia. Los estímulos contiguos tienden a percibirse como parte de la misma unidad que separamos a su vez por la distancia:proximidad
  • Principio o ley de equivalencia o igualdad: cuando hay elementos diferentes, tendemos a agrupar estímulos similares en una unidad. Cuando la diferencia viene dada por el color, el efecto es más sorprendente que en la forma:semejanza
  • Principio o ley de cierre: percibimos objetos como formas, letras, dibujos etc. como enteros incluso cuando no están acabados:cierre
  • Principio o ley de simetría: la mente percibe los objetos como simétricos y organizados alrededor de un punto central. Cuando dos elementos simétricos no están conectados, la mente los conecta para formar una forma coherente con este principio:simetria

Una explicación de cómo trabaja nuestra mente: la psicología de la Gestalt

La psicología de la Gestalt (en alemán, forma) surgió en Alemania a principios del s. XX, en Berlín y Graz, influida por las teorías de Kant y Husserl. Durante la década de 1910 varios psicólogos de la escuela de Berlín trabajaron sobre el movimiento aparente, que es la ilusión de movimiento producida por cambios en diferentes dimensiones del estímulo visual, como en estas dos imágenes:

movimiento aparente color movimiento aparente byn

A partir del movimiento aparente, Max Wertheimer, con la ayuda de Wolfgang Köhler y Kurt Koffka, teorizó sobre el fenómeno phi y el fenómeno beta. Aunque parecidos, la causa del movimiento aparente en el fenómeno phi  es una serie de secuencias de impulsos luminosos en serie (como los fotogramas de las películas de cine). Sin embargo, en el fenómeno beta es causado por impulsos luminosos estacionarios. En ninguno de los dos se produce movimiento real, sino que éste es producto de una ilusión óptica. Wertheimer denominó Gestalt al factor agrupador que combinaba elementos separados para formar un todo, todo que es una ilusión.

La escuela de la psicología de la Gestalt lleva a cabo experimentos empíricos a través de los cuales se observa que la mente configura en un todo mayor que la suma de sus partes los estímulos recibidos a través de los canales sensoriales o de la memoria. O sea que nuestra percepción del mundo exterior es mucho más que la información llegada a nuestros sentidos. A partir de las conclusiones de estos experimentos empíricos, se desarrollan leyes o principios para explicar cómo trabaja nuestra mente.


Sensación y percepción

Sensación: nuestros sentidos (receptores sensoriales) recogen la energía del estímulo del mundo exterior y la codifican en señales nerviosas. El proceso por el que se convierte la energía del estímulo del mundo exterior en información neurológica se llama transducción sensorial.

Percepción: el cerebro reconoce la sensación y la integra con información ya existente. Es decir, el trabajo de nuestro cerebro es percibir el mundo que nos rodea de acuerdo con la capacidad del sistema nervioso y datos preexistentes.

Los estímulos necesitan cierta magnitud para poder ser detectados por nuestros sentidos. Esa magnitud se llama umbral sensorial absoluto. Los estímulos por debajo de este umbral se denominan subliminales y los que lo superan, supraliminales.

Sin embargo, no somos capaces de ser conscientes de todos los estímulos todo el tiempo, sino que seleccionamos los estímulos a los que prestamos atención. Esta actividad se denomina atención selectiva. Por un lado, evita la sobrecarga de nuestro sistema cognitivo  de información proveniente del mundo exterior y por otro selecciona la respuesta a esa información.

Para explicar el momento en el que se selecciona la información de la que somos conscientes se han desarrollado modelos de atención temprana (información seleccionada a partir de sus características físicas), de atención tardía (información seleccionada a partir de sus características físicas y de su semántica) y de atención múltiple (selección en cualquier momento del procesamiento de la información).

Test de atención selectiva