Teoría de la evaluación cognitiva

Cuando los eventos externos son utilizados como incentivos, generalmente se busca crear en las personas una motivación extrínseca para que se impliquen en una actividad determinada. Es decir, detrás del uso de un motivador extrínseco se encuentra la intención de influenciar, diseñar o controlar el comportamiento de una persona. Por otro lado, las recompensas dan información a la persona acerca de su competencia en la materia o tarea a realizar (por ejemplo, becas, premios o halagos).

La teoría de la evaluación cognitiva dice que todos los eventos externos tienen un aspecto de control y también de comunicación de trabajo bien hecho. Por lo tanto, los eventos externos no solo afectan al comportamiento de la persona, sino también a las necesidades psicológicas de la persona.

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Refuerzos, recompensas y castigos

Un refuerzo positivo es un evento extrínseco que incrementa las posibilidades de realizar un comportamiento. Por ejemplo, el salario es un refuerzo para acudir al trabajar.

También hay refuerzos negativos. Son aquellos estímulos medioambientales que, al ser retirados, aumentan las probabilidades de que se produzca un comportamiento deseado.Generalmente son estímulos que nos irritan, como por ejemplo la alarma del despertador. Escapar del estímulo es un comportamiento reactivo. Ponernos en situación de no toparnos con los estímulos negativos es un comportamiento proactivo.

Una persona ofrece a otra una recompensa extrínseca por sus servicios o logros. Todas las recompensas son refuerzos positivos, pero no todos los refuerzos positivos son recompensas porque no todas las recompensas consiguen incrementar el comportamiento deseado.

El mecanismo fisiológico que nos hace sensibles a las recompensas es la liberación de dopamina en el cerebro y la subsecuente entrada en acción del sistema de activación de comportamiento. El incremento de actividad neuronal en dicho sistema genera sentimientos positivos, como esperanza o interés. Además, facilita el comportamiento porque señala la posibilidad de un beneficio personal inminente.

Las recompensas pueden minar la motivación intrínseca de la persona hacia una actividad o comportamiento. Se considera igualmente que las recompensas tangibles, como dinero o premios, tienen a disminuir la motivación intrínseca. Sin embargo, las motivaciones verbales (halagos) no lo harían.

Retirar privilegios es un ejemplo de un castigo. Resultados de investigaciones muestran que no son efectivos y generan “efectos secundarios” como emocionalidad negativa, mala relación entre quien aplica el castigo y quien lo recibe y es considerado un ejemplo negativo de cómo lidiar con comportamientos no deseados en otros.


La motivación extrínseca

La motivación extrínseca nace de incentivos ambientales y consecuencias de un comportamiento como dinero, alabanza, atención, privilegios, becas, trofeos o planes de incentivos. En lugar de realizar una actividad por las satisfacciones inherentes a la misma, se realiza para obtener una consecuencia o un incentivo independiente de la actividad misma.

Los incentivos son eventos ambientales que atraen o alejan a una persona de una determinada acción. Los incentivos siempre preceden al comportamiento y crean en la persona la expectativa de que llegarán más tarde consecuencias deseadas (o no). Las consecuencias son siempre posteriores al comportamiento y, dependiendo de su naturaleza, incrementan o decrecen la persistencia del comportamiento.

Las personas aprendemos a operar efectivamente en le ambiente que nos rodea y comenzamos comportamientos que producen consecuencias atractivas a la vez que aprendemos a abandonar y/o no comenzar comportamientos que conllevan consecuencias adversas.


La motivación intrínseca

La motivación intrínseca nos impulsa a ejercitar las capacidades propias y a ocuparnos en lo que nos interesa a cada uno de nosotros, superando desafíos. Surge de manera espontánea de necesidades psicológicas y de la necesidad innata de crecer. Estas necesidades psicológicas, nutridas por el ambiente y las relaciones de cada uno, dan origen a la experiencia de satisfacción de esa necesidad psicológica al participar en actividades interesantes. La actividad permite a la persona sentirse autónoma, competente o cercana a otros emocionalmente. Cuando las personas estamos motivadas intrínsecamente, actuamos sin interés, de manera altruista, simplemente por el desafío que plantea la actividad.

Los beneficios para la persona de actuar movida por la motivación intrínseca son varios:

  • Persistencia: cuanto mayor sea la motivación intrínseca, mayor será la persistencia en esa actividad.
  • Creatividad: se ve aumentada por el interés, el placer, la satisfacción y el desafío que presenta la tarea.
  • La comprensión conceptual y el aprendizaje: promueve la flexibilidad en el modo de pensar, el procesado activo de la información y la tendencia a comprender de modo conceptual en lugar de memorizar conceptos.
  • Funcionamiento óptimo y bienestar: perseguir metas intrínsecas (por ejemplo, competencia, autonomía) lleva a un mayor bienestar que la persecución de metas extrínsecas (por ejemplo, éxito financiero, reconocimiento social, imagen física).
  • Perseguir metas vitales intrínsecas también está asociado a una mayor auto-actualización, más subjetividad vital, menos ansiedad y depresión, mayor autoestima y mayor calidad de relaciones personales.

Hormonas, motivación y emoción

Hay tres hormonas relevantes para el desarrollo de emociones y de la motivación:

  • El cortisol, una hormona que se produce en las situaciones que nos resultan estresantes. Los niveles altos de cortisol se han asociado en pruebas a resultados intelectuales insuficientes, así como a una salud mermada.
  • La testosterona está relacionada con la motivación sexual y la competición.
  • La oxitocina también aparece, entre otras, en situaciones de estrés. Niveles altos de oxitocina se relacionan con la motivación para pedir consejo y apoyo en momentos difíciles.

El cerebro es el agente que desarrolla la motivación y la emoción. El abanico completo de emociones y necesidades es generado por el cerebro, aunque no siempre seamos conscientes de las bases que motivan nuestro comportamiento ya que, además, hay que tener en cuenta el contexto social en el que nos encontremos.


La dopamina y las emociones

Los neurotransmisores son los mensajeros químicos del sistema nervioso central y del cerebro y la dopamina es uno de ellos. Este neurotransmisor tiene un papel importante en el desarrollo de la motivación y la emoción puesto que su función principal es crear sentimientos positivos.

Los niveles altos de dopamina se relacionan con la creatividad y la resolución de SECRETAMOS DOPAMINA EN ANTICIPACIÓN A UNA SENSACIÓN DE PLACER, COMO EL OLOR A PAN O CAFÉ RECIÉN HECHOS (1)problemas. Cuando la dopamina entra en el circuito de recompensa del cerebro, se produce una sensación de placer, por ejemplo, el placer de oler café o pan recién hecho. Es la anticipación a la recompensa de conseguir el café o el pan lo que hace que se secrete dopamina.  Además, también producimos dopamina cuando conseguimos buenos resultados inesperados o cuando los buenos resultados son mejores de lo esperado. Por último, la dopamina también activa respuestas voluntarias dirigidas a conseguir un objetivo.

El uso repetido de psicoestimulantes produce hipersensibilidad a la estimulación producida por la dopamina. Este efecto puede durar años.


Áreas del cerebro asociadas a la emoción y motivación

  • El hipotálamo registra las sensaciones placenteras asociadas a la comida, la bebida y el sexo.
  • El haz prosoencefálico medial está asociado al placer y al refuerzo.
  • La corteza orbitofrontal se activa cuando tomamos decisiones y aprendemos el valor incentivador de los sucesos.
  • El área septal registra el placer derivado de las interacciones sociales y de la sexualidad.
  • El núcleo accumbens se relaciona con el placer de la recompensa.
  • La corteza del cíngulo anterior se relaciona con el humos, la volición y las decisiones.
  • Los lóbulos frontales de la corteza cerebral se activan cuando hacemos planes, nos fijamos metas o formulamos intenciones.
  • La corteza cerebral prefrontal  se activa debido a las tendencias motivadoras y emocionales y al aprendizaje.
  • La amígdala responde ante la detección de peligro o amenazas generando miedo, ira, ansiedad.
  • El hipocampo funciona como un sistema inhibidor del comportamiento durante sucesos inesperados.