Hormonas, motivación y emoción

Hay tres hormonas relevantes para el desarrollo de emociones y de la motivación:

  • El cortisol, una hormona que se produce en las situaciones que nos resultan estresantes. Los niveles altos de cortisol se han asociado en pruebas a resultados intelectuales insuficientes, así como a una salud mermada.
  • La testosterona está relacionada con la motivación sexual y la competición.
  • La oxitocina también aparece, entre otras, en situaciones de estrés. Niveles altos de oxitocina se relacionan con la motivación para pedir consejo y apoyo en momentos difíciles.

El cerebro es el agente que desarrolla la motivación y la emoción. El abanico completo de emociones y necesidades es generado por el cerebro, aunque no siempre seamos conscientes de las bases que motivan nuestro comportamiento ya que, además, hay que tener en cuenta el contexto social en el que nos encontremos.

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La dopamina y las emociones

Los neurotransmisores son los mensajeros químicos del sistema nervioso central y del cerebro y la dopamina es uno de ellos. Este neurotransmisor tiene un papel importante en el desarrollo de la motivación y la emoción puesto que su función principal es crear sentimientos positivos.

Los niveles altos de dopamina se relacionan con la creatividad y la resolución de SECRETAMOS DOPAMINA EN ANTICIPACIÓN A UNA SENSACIÓN DE PLACER, COMO EL OLOR A PAN O CAFÉ RECIÉN HECHOS (1)problemas. Cuando la dopamina entra en el circuito de recompensa del cerebro, se produce una sensación de placer, por ejemplo, el placer de oler café o pan recién hecho. Es la anticipación a la recompensa de conseguir el café o el pan lo que hace que se secrete dopamina.  Además, también producimos dopamina cuando conseguimos buenos resultados inesperados o cuando los buenos resultados son mejores de lo esperado. Por último, la dopamina también activa respuestas voluntarias dirigidas a conseguir un objetivo.

El uso repetido de psicoestimulantes produce hipersensibilidad a la estimulación producida por la dopamina. Este efecto puede durar años.


Áreas del cerebro asociadas a la emoción y motivación

  • El hipotálamo registra las sensaciones placenteras asociadas a la comida, la bebida y el sexo.
  • El haz prosoencefálico medial está asociado al placer y al refuerzo.
  • La corteza orbitofrontal se activa cuando tomamos decisiones y aprendemos el valor incentivador de los sucesos.
  • El área septal registra el placer derivado de las interacciones sociales y de la sexualidad.
  • El núcleo accumbens se relaciona con el placer de la recompensa.
  • La corteza del cíngulo anterior se relaciona con el humos, la volición y las decisiones.
  • Los lóbulos frontales de la corteza cerebral se activan cuando hacemos planes, nos fijamos metas o formulamos intenciones.
  • La corteza cerebral prefrontal  se activa debido a las tendencias motivadoras y emocionales y al aprendizaje.
  • La amígdala responde ante la detección de peligro o amenazas generando miedo, ira, ansiedad.
  • El hipocampo funciona como un sistema inhibidor del comportamiento durante sucesos inesperados.

Motivarse a uno mismo

La finalidad es generar sentido de iniciativa en uno mismo para, por ejemplo, dejar de fumar o de comer o incluso ser capaz de desenvolverse en un ambiente hostil. Primero, es necesario llevar a cabo un examen crítico para ver el potencial y las carencias de las necesidades, los conocimientos, emociones, circunstancias y relaciones interpersonales propias con la finalidad de construir una reserva de recursos interiores productivos y motivadores.

Las necesidades: la energía y el propósito de la motivación pueden nacer de la percepción de competencia o de la necesidad de alcanzar un objetivo, pero estos pueden decaer por miedo al fracaso o a la percepción de incompetencia.

Los conocimientos: creencias de auto-eficiencia y optimismo ayudan a motivarse, pero pueden verse coartados por dudas y pesimismo.

Las emociones: la motivación nace del interés, la diversión y la esperanza, pero es coartada por el miedo, la tristeza y la vergüenza.

Las circunstancias y relaciones favorecen la motivación si hay un sentimiento de competición, apoyo y autonomía, pero la perjudican si hay críticas y/o un ambiente controlador.


Motivar a los otros

La persona motivada por un tercero, generalmente reacciona pasiva, agresiva o constructivamente. El objetivo de las interacciones entre el motivador y la persona a motivar enseñan a esta última a resolver su problema:

-La pasividad de la falta de motivación y la incapacidad aprendida.

-La agresividad negativa de la resistencia obstinada cuando otros intentan dar forma o controlar sus pensamientos y/o comportamientos.

-El esfuerzo cooperativo y constructivo para aprender nuevas maneras de pensar, de sentir y de comportarse para mejorar la situación de la persona.

El objetivo es que, a través de una relación de cooperación, la persona supere su pasividad y resistencia y se establezca una relación de cooperación que permita a la persona resolver su problema de motivación desarrollando nuevas habilidades y emprendiendo acciones nuevas.


Mejorar a través de la motivación

Conocer los mecanismos de la motivación nos puede ayudar a reducir acciones impulsivas y comportamientos poco productivos y a aumentar experiencias positivas y acciones más útiles que enriquezcan nuestra vida. Se trata de amplificar las fortalezas propias (desarrollar recursos de motivación para mejorar) y reparar los puntos débiles (revertir faltas de motivación que pueden menoscabar la experiencia de vida del individuo).

Para ello, deberíamos identificar problemas motivaciones, como por ejemplo explicaciones pesimistas, mecanismos de defensa inmaduros o modos de toma de decisiones basados en el miedo y establecer la meta de evitarlos. Sería necesario redefinir el error y desarrollar una respuesta constructiva al mismo. También podríamos cultivar la autonomía personal y el crecimiento individual y mejorar la capacidad personal de recuperación ante la adversidad.


¿Qué revela la motivación?

La motivación muestra porque las personas quieren lo que quieren. Todos tenemos necesidades fisiológicas, compartimos emociones básicas y necesidades como la autonomía y las relaciones. Somos hedonistas, pero parece que nos interesa más el bienestar y el crecimiento personal. A través de nuestras experiencias únicas, exposición a modelos de comportamiento y conciencia de expectativas culturales adquirimos valores, actitudes, expectativas y aspiraciones personales diferentes. Es decir, la motivación de una persona no puede separarse del contexto social en el  que se desarrolla. Para que florezca la motivación influyen el trabajo, la educación, el deporte y la terapia en los casos en los que sea necesario.